Complicaciones relojeras
Cuando se trata de definir lo que es una complicación relojera las respuestas difieren bastante entre sí. Según la definición habitual, una complicación es toda aquella indicación que se añade a la de la hora, los minutos y los segundos. Sin embargo, la cuerda automática o los dispositivos utilizados para anular las diferencias de marcha en posiciones verticales, como por ejemplo el tourbillon o el carrusel, deben también considerarse complicaciones, aunque no ofrezcan una indicación propiamente dicha. En esta sección encontrará información sobre la utilidad, el funcionamiento y los retos técnicos que implican las complicaciones presentes en los relojes Blancpain.
Esta complicación, una de las más útiles, es el compañero ideal para los trotamundos.
Escondida dentro de un reloj de pulsera muy práctico, cobra vida a la hora deseada para despertar al viajero.
Esta gran complicación asocia, por primera vez en la historia de la relojería, un carrusel volante de un minuto con una repetición de minutos dotada de un timbre catedral.
El carrusel, pensado para compensar los efectos de la gravedad en la precisión de los relojes, es una complicación rara y fascinante. Blancpain lo ha rescatado e integrado por primera vez en un reloj de pulsera.
La unión del tourbillon y del carácter eminentemente práctico del calendario perpetuo: una combinación de complicaciones muy “natural”.
La complicación que compensa los efectos de la gravedad para aumentar la precisión de los relojes. Una abertura practicada en la esfera permite admirar este mecanismo en rotación.
Esta complicación, una de las más útiles, tiene en cuenta las diferencias de duración de cada mes. Es capaz de reconocer un mes de 30 días sin intervención manual.
Esta complicación práctica indica la fecha, el día de la semana y el mes. El rostro cambiante de la Luna, reproducido en la esfera, añade un toque poético.
El reloj con calendario perpetuo conserva en la memoria el tiempo que está por venir. Indica la fecha correcta sin intervención manual durante un siglo entero.
Esta complicación, perfectamente adaptada a las exigencias de la vida moderna, es muy útil porque indica la semana del año.
Un reloj con cronógrafo permite medir intervalos de tiempo, por ejemplo en una competición deportiva.
El cronógrafo ratrapante, que permite medir intervalos de
tiempo sucesivos, ahorra tener que hacer numerosas
operaciones repetitivas.
Una creación de la relojería tradicional adaptada a las condiciones de una vida en movimiento. Esta complicación, pensada para grandes viajeros, es capaz de indicar dos husos horarios en una misma esfera.
Esta complicación, elegante a la par que útil, indica el día del mes con cifras grandes a través de dos ventanillas
Gracias a un mecanismo complejo, esta obra maestra del arte relojero permite oír la hora, en vez de verla.
Una creación de la relojería tradicional adaptada a las condiciones de una vida en movimiento. Esta complicación, pensada para grandes viajeros, es capaz de indicar dos husos horarios en una misma esfera.
El reloj ultraplano de Blancpain, alianza de refinamiento técnico y pureza estética, se distingue por su elegancia y por las proezas técnicas necesarias para realizarlo.
